¿QUE SON LOS TEST DE ESTRES?

jueves 14 de julio, 2011

Después de que la Unión Europea haya anunciado, tras la reunión en Bruselas de los ministros de Finanzas, que se compromete a tener preparadas las medidas necesarias para atajar cualquier eventual debilidad detectada por los “test de estrés, es decir, que ayudarán a los bancos que suspendan la segunda ronda de estas pruebas, cabe preguntarse ¿en qué consiste el test de estrés?.

Para contestar a esta pregunta voy a utilizar un artículo publicado en lainformación.com por Ana P. Alarcos.

¿Qué son los test de estrés?

Son los exámenes de solvencia que va a realizar Bruselas a la gran banca europea. El primero se realizó en julio del año pasado y en próximos días conoceremos el resultado del segundo test de estrés.

La encargada de analizar la resistencia del sector financiero es la Autoridad Europea Bancaria (AEB o BEA, por sus siglas en inglés), que ha contado con la colaboración especial del Banco Central Europeo a la hora de diseñar todas las pruebas.

¿Quiénes se examinan?

El examen de solvencia se realizará a los principales bancos y cajas de ahorros del Viejo Continente. En total, participan 91 entidades que representan el 65% del total de activos financieros de la Unión Europea.

Como mínimo, cada país debe poner a prueba al 60% de su sistema financiero, aunque no existe un límite máximo.

De hecho, a España le bastaría poner a prueba a Banco Santander, BBVA, CaixaBank y Bankia para cumplir las exigencias, pero las va a superar con creces. Por segundo año consecutivo, será el país que presente más entidades, aunque este año serán 25, dos menos que en julio del ejercicio pasado, debido a que las fusiones entre cajas han cercenado su número total.

¿En qué consiste el test?

La prueba de solvencia va a medir el grado de resistencia de la gran banca europea en un clima de adversidad. Para ello, se han creado varios escenarios hipotéticos que van de menos a más estrés. 

En cada uno de ellos se tendrán en cuenta variables como el crecimiento de la economía (PIB), el desempleo, la inflación, los precios de la vivienda y la evolución de la prima de riesgo de cada país. Sobre estas cifras se aplicarán mayores y menores grados de estrés.
En el caso español, por ejemplo, el peor escenario posible contempla una contracción del PIB  del 1% en 2011 y un 1,1% en 2012, y una tasa de paro del 21,3% este año y un 22,4% al que viene.

Además, estima una subida de los precios del 1,5% este año y otro 1,4% adicional en 2012, a lo que se suma un desplome de la vivienda del 12,3% en 2011 y otro 11% en 2012.
Por si fuera poco, establece una desviación de la prima de riesgo entre 2011 y 2012 de 165 puntos básicos respecto a las previsiones actuales, al tiempo que prevé un desplome de la bolsa en esos dos años del 20,7%.

Pues bien, en ese hipotético escenario se verá el capital de los bancos y cajas, que aprobarán si consiguen un ratio core capital igual o superior al 5%. Con este indicador se puede saber cuánto dinero real tienen los bancos. Es decir, el efectivo del que pueden disponer en cualquier momento.

¿Para qué sirven?

Realmente, la finalidad de los test de estrés es dar información al mercado sobre el estado de salud del sistema financiero europeo. Sobre todo, hasta qué punto es capaz de aguantar un fuerte deterioro de la situación económica y de los mercados. Según Europa, todo un ejercicio de transparencia.

Sin embargo, estas pruebas perdieron credibilidad a lo largo de la segunda mitad de 2010. Las sospechas iniciales del mercado se confirmaron en noviembre, cuando Irlanda tuvo que ser rescatada porque el agujero de su banca era insostenible… Y eso que, en verano, las entidades celtas superaron las pruebas.

Fue entonces cuando se decidió repetir estas pruebas. En principio, su resultado debería despejar las dudas respecto a la solvencia de las grandes entidades financieras. Todo un soplo de aire fresco para el mercado, en medio de tantas tensiones e incertidumbres.

¿Qué se espera que pase?

De momento, no hay datos concluyentes, sólo rumores. Y no son demasiado positivos. El año pasado suspendieron siete entidades (entre ellas, cinco cajas de ahorros españolas) y ya hay quienes creen que casi una tercera parte de los bancos no van a aprobar en esta ocasión.

Uno de ellos es la agencia de calificación crediticia Moody’s, que ha asegurado que 26 entidades no van a estar a la altura de los nuevos test de estrés. Mientras tanto, la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, ya ha insinuado que algunas entidades españolas no aprobarán.

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